viernes, 21 de febrero de 2014

La desregulación financiera estadounidense durante el siglo XX

Después de la crisis y la caída de la Bolsa de Valores en 1929 surgieron una serie de reformas en materia financiera con el objetivo de evitar que se fueran a repetir las numerosas bancarrotas. La más importante de ellas fue la Ley Glass-Steagal, nombrada en honor de los dos senadores demócratas que la patrocinaron, su principal misión era la separación del sector bancario comercial y el inversionista; esto significaba que los bancos que aceptan efectivo de los particulares bajo el concepto de depósitos o fondos de ahorro no podían usar tales recursos para jugar en la bolsa o invertir en nombre del banco. Esto aseguraba que los bancos de inversiones fueran menos arriesgados puesto que en gran parte, movían capital propio.

Sin embargo, conforme avanzó el siglo y la gravedad de la Depresión se fue olvidando, el cabildeo en nombre de los grandes bancos logró que poco a poco esta ley se fuera derogando, bajo el argumento de que tal separación hacía menos competitivos a los bancos respecto a grandes empresas que empezaban a ofrecer créditos, como General Motors. Finalmente, en la década de los ochenta la Suprema Corte de Justicia elimina las restricciones por completo, resultando en un sector bancario que inmediatamente empieza a fusionar sus funciones de comercio con las de inversión, dando antecedente a lo que hoy en día conocemos como "too big to fail".

No hay comentarios:

Publicar un comentario